miércoles, 31 de marzo de 2010

Eres quien dio ese nuevo latido a mi corazón,
eres quien logro despertar este brillo en mi mirar,
eres mucho más que un simple sueño sin cumplir,
de mis multiples fantasias eres la materia principal .

Lograste ser la realidad más linda que vivo,
eres ese que siempre logra hacerme sonreir.

Te amo, no sé si absurdamente pero no puedo sin ti.
mi corazón sigue emocionandose con solo imaginarte,
eres esa brisa que me provoca elevarme y llegar a ti,
eres el faro que siempre guía mis latidos a tu puerto,
eres bienestar que siempre abriga mis sentimientos,

Qué importa la distancia que existe si te siento dentro?
qué importan los motivos si la causa esta en el corazón?
te disfruto en ese lugar que solo nosotros conocemos,
sin pensar en las posibilidades, sin dar tregua a la razón.

Eres quien llega cuando mis sueños superan realidades,
eres en cada una de mis noches una dulce tentación...
eres eso y más, eres todo porque todo lo que amo esta en ti,
eres aun sin mi contigo, soy contigo aun sin ti.

yo
Perdona que no lo logre
a veces es simplemente imposible siquiera intentar
Soy tan absurda que...
quisiera tener la más minima muestra de honestidad
quisiera que lo que aun siento no fuera tan fuerte
quisiera poder adivinarte una sonrisa cuando me piensas
quisiera poder saber si alguna vez me adivinas en lo que te rodea
quisiera tantas cosas que de desearlas se vuelven imposibles.
no sé si caminemos por el mismo camino, y si es así
maldigo mi suerte por que quisiera encontrarte en él.
quisiera en un suspiro resumirlo todo y liberarme
y sin embargo, no quiero sentirme sin ti, sin lo que queda!
quisiera tener la oportunidad de elegir mi prisión,
cuando despierte quisiera verme entre tus brazos......
quisiera que ese simple deseo no doliera tanto
quisiera no tejer más fantasias...
quisiera ya no imaginar más el olor de tu piel,
quisiera no sentir como real tu aliento,
quisiera que ese aliento falso no me estremeciera,
quisiera no imaginar tus dedos acariciando mi espalda
quisiera que mis labios no extrañasen los tuyos.
quisiera no soñarte cuando pretendo dormir...
quisiera poder arrancarte de mis fantasias
y volverte mio y tenerte cerca... y poder besarte
quisiera escapar de todo y mandarlo al diablo!
quisiera que fueras tu quien me acompañe......
quisiera pasar de ti y solo logro enamorarme más
quisiera agradecer por lo vivido y me da por huir.
quisiera que nadie esperara nada de mi
quisiera ir más allá de este absurdo amor que duele
quisiera gritarles que me dejen tranquila que solo es...
que te extraño como imbecil.
quisiera cerrar los ojos y que no vengas a mi mente
quisiera no sentirme la más tonta por amar de este modo
quisiera meter en una caja al corazón y darlo a la beneficencia...
quisiera simplemente encontrar la manera de no querer imposibles.

yo

domingo, 28 de marzo de 2010

Me empeño en no abrir la puerta a la melancolía y sin embargo ahí esta latente, esperando por el primer paso que dé sin poner atención en el camino. Me mira fijamente y se dibuja en el rostro tu nombre, se viste de ropajes grises y se esfuerza en recordarme las sonrisas…. porqué será que una sonrisa llega a doler tanto?...
Las cosas están de cabeza, nunca había brotado una lagrima de dolor a causa de una sonrisa, entonces, caigo en cuenta que permitirnos soñar sin medidas ni reservas solo causa que el dolor sea mayor al despertar. No hay rencores que sirvan de tablas de salvación, no siento odio que pueda utilizar como punto de apoyo… al final no tengo nada, solo esta maldita nostalgia que cada vez te extraña más.
Y decido que están equivocados los que aseguran, que las lagrimas de dolor bien valen la pena como pago de lo vivido… no! Yo no quería más dolor!! Yo no quería más lagrimas, qué acaso no había decidido no exponer más al corazón? Acaso... acaso se merecía otro golpe? Y trato de convencerlo de que no fue nada, cuestión de levantar la mirada nuevamente y seguir adelante… pero cómo? Si esta vez lo fue todo! No hubo reserva al enamorarse, por primera vez se sintió tontamente seguro y se entrego de una manera verdaderamente estúpida… cómo saberlo, cómo negarse si el refugio era tan…..mágico. Yo, elijo no haberlo vivido, elijo mirar hacia atrás solo en los momentos que logre arrancar un trozo de tu recuerdo, elijo tomar esa mano ofrecida, elijo no volver a caminar esa oscuridad sola, elijo sentir solo bienestar, elijo abrazar una esperanza encendida, elijo obligarme a … no sentirte más.
Te amo, lo dice, lo sabe, lo siente cada parte de mi ser… aun.

sábado, 6 de marzo de 2010


1:00..........hora de despertar


A veces recibes bofetadas de realidad.......supongo que es bueno
los sueños no se viven........ no aqui..... no hay tiempo para eso....
no debe haberlo......
Ahora más que nunca correr..... lejos de las nubes grises
que los vientos del pasado traen arrastrando......
Quizá agua que no moja.... pero.....y si tan solo quitara la sed?


....Yo

viernes, 5 de marzo de 2010

Sin dramas....

Sin dramas, lo intento, sin agregar drama se aceptan las cosas, más cuando todo te ata de manos y la única salida que se ve bien es huir…
siempre ha funcionado.
De donde carajo se sacan fuerzas para mantener una sonrisa, cuando lo único que quieres es gritarle al mundo que es injusto que te quite lo que te hace bien!
Dónde refugiarte cuando el lugar que te brindaba seguridad es el que contiene lo que se fue, lo que ahora duele tanto…. Al diablo todos! Porqué esperar que la felicidad se asome solo si estas en compañía de quien amas, las heridas se reabren, las angustias vuelven a llorar, que mas da? Detenerse a suspirar por lo perdido, nunca ha sido lo mío… al final los unicos que pueden ofrecer una mano para mantenernos de pie, somos nosotros mismos.....

y sin embargo esta vez pesa tanto la hoja.
Yo

Mi corazón emprende...

Mi corazón emprende
de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje.
Retoño de la luz,
agua de las edades que en ti, perdida, nace.
Ven a mi sed. Ahora.
Después de todo. Antes.
Ven a mi larga sed entretenida
en bocas, escasos manantiales.
quiero esa arpa honda que en tu vientre
arrulla niños salvajes.
Quiero esa tensa humedad que te palpita,
esa humedad de agua que te arde.
Mujer, músculo suave.
La piel de un beso entre tus senos
de oscurecido oleaje
me navega en la boca
y mide sangre.
Tú también. Y no es tarde.
Aún podemos morirnos uno en otro:
es tuyo y mío ese lugar de nadie.
Mujer, ternura de odio, antigua madre,
quiero entrar, penetrarte,
veneno, llama, ausencia,
mar amargo y amargo, atravesarte.
Cada célula es hembra, tierra abierta,
agua abierta, cosa que se abre.
Yo nací para entrarte.
Soy la flecha en el lomo de la gacela agonizante.
Por conocerte estoy,
grano de angustia en corazón de ave.
Yo estaré sobre ti, y todas las mujeres
tendrán un hombre encima en todas partes.

Sabines

Me dueles

Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.

Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,
pide tu asombro, tu iluminado silencio.

Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.

¡Qué claridad de rostro, qué ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir
Sabines

Me doy cuenta de que me faltas...


Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Sabines

martes, 2 de marzo de 2010

País de hadas

VALLES de sombra y aguas apagadas
y bosques como nubes,
que ocultan su contorno
en un fluir de lágrimas.
Allí crecen y menguan unas enormes lunas,
una vez y otra vez, a cada instante,
en canto que la noche se desliza,
y avanzan siempre, inquietas,
y apagan el temblor de los luceros
con el aliento de su rostro blanco.
Cuando el reloj lunar señala medianoche,
una luna más fina y transparente
desciende, poco a poco,
con el centro en la cumbre
de una sierra elevada,
y de su vasto disco
se deslizan los velos dulcemente
sobre aldeas y estancias,
por doquier; sobre extrañas
florestas, sobre el mar
y sobre los espíritus que vuelan
y las cosas dormidas:
y todo lo sepultan
en un gran laberinto luminoso.
¡Ah, entonces! ¡Qué profunda
es la pasión que ponen en su sueño!
Despiertan con el día,
y sus lienzos de luna
se ciernen ya en el cielo,
con inquietas borrascas,
y a todo se parecen: más que nada
semejan un albatros amarillo.
Y aquella luna no les sirve nunca
para lo mismo: en tienda
se trocará otra vez, extravagante.
Pero ya sus pedazos pequeñitos
se tornan leve lluvia,
y aquellas mariposas de la Tierra
que vuelan, afanosas del celaje,
y bajan nuevamente,
sin contentarse nunca,
nos traen una muestra,
prendida de sus alas temblorosas.

Edgar Allan P.

El valle de la inquietud

HUBO aquí un valle antaño, callado y sonriente,
donde nadie habitaba:
partiéronse las gentes a la guerra,
dejando a los luceros, de ojos dulces,
que velaran, de noche, desde azuladas torres,
las flores, y en el centro del valle, cada día,
la roja luz del sol se posaba, indolente.
Mas ya quien lo visite advertiría
la inquietud de ese valle melancólico.
No hay en él nada quieto,
sino el aire, que ampara
aquella soledad de maravilla.
¡Ah! Ningún viento mece aquellos árboles,
que palpitan al modo de los helados mares
en torno de las Hébridas brumosas.
¡Ah! Ningún viento arrastra aquellas nubes,
que crujen levemente por el cielo intranquilo,
turbadas desde el alba hasta la noche,
sobre las violetas que allí yacen,
como ojos humanos de mil suertes,
sobre ondulantes lirios,
que lloran en las tumbas ignoradas.
Ondulan, y de sus fragantes cimas
cae eterno rocío, gota a gota.
Lloran, y por sus tallos delicados,
como aljófar, van lágrimas perennes.
Allan Poe.

lunes, 1 de marzo de 2010

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.

Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,

ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.

Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.

Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.

Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Benedetti

"será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta."
Benedetti

Ausencia de Dios

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que dios se muere, se resbala,
saber que dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Benedetti