martes, 11 de mayo de 2010

El Bosque III

Tuvimos que pasar por la vida del otro para valorar
lo ya vivido con aquellos que nos esperaban, aun
estando sin nosotros y nosotros creyéndonos solos.

El camino que nos empeñamos en hacer con nuestro
esfuerzo para que fuera transitado solo por dos pares
de huellas, ahora yace lleno de hojas amarillas, un
color tan alejado de la brillantez que adornaba las flores,
que da pena mirar.

Cuando me siento a la orilla del río que cantaba tu llegada
se respira soledad. Ese todo que se rendía ante nuestra
presencia, quedo en casi nada. Unas simples flores rogando
por ver de nuevo esas siluetas al final del camino, ese final
que siempre fue el principio de lo absoluto.

Aun hay un cielo que torna una sonrisa cuando un recuerdo
de esas caminatas viene a mi mente, recordando un “nunca
estarás sola, siempre estaré ahí”. Aun destella un color distinto
cada vez que camino y las ramitas crujen a mí paso.
la laguna resplandece para llamar una atención que esta tan
concentrada en distintas cosas que sin quererlo así, se ve
obligada a ignorar.

Las estrellas que brillaban en pleno día solo porque así
lo deseábamos se han extinguido, quizá solo se durmieron
en espera de esa luz que ahora ya no las motiva a destellar.
La laguna me mira con la esperanza de mojar esas sonrisas
que hacían vibrar sus aguas, de pintarse de colores para
hacernos sonreír cuando alguna lagrima amenazaba alguna
de nuestras miradas.

Siempre fue compañía, siempre fueron caminos de la mano
para hacerlos menos tenebrosos, convertimos dos caminos
donde la desolación amenazaba en un solo sendero que siempre
termino en ese lugar donde las almas podían reposar y sentirse
libres del mundo que nos comenzaba a dar la espalda…

Aun esta el lugar, algunas veces me sigo refugiando en él
aun vienen mariposas dejando brillos que se prenden a mí
cabello y se esfuerzan por hacerme pensar en volver ahí
y no irme más, sin embargo, no es posible, ese lugar fue
creado para dos presencias y sin una la mitad no respira,
no es posible hacerlo revivir solo con la mitad de una luna llena.

Yo

lunes, 10 de mayo de 2010

Silencios

Silencios
que acompañan los más dulces sonidos
el latir de tu corazón y el mío, siempre
a un destiempo tan preciso que hace
los instantes junto a ti tan breves.

Mirandote en cada respiro, deseando
un momento que te guarde en tu sitio
para amarte a cada oportunidad por
una aternidad que viviremos en sueños.

Yo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Te respiro


Acercarse, tentar al mismo destino
cuando se empeña en alejar dos cielos,
cercanía y respirar el antiguo olor
un sueño que se eleva, acaso un recuerdo
quizá una ilusión, pero te revivo en el
mismo instante que decides seguirme
viviendo.

A dos pasos de kilometros me sonries
decisiones que quedan en el pecho
sensaciones que vuelven a elevar el vuelo
una mirada que pinta brillantes luceros,
dos invitaciones que sumergen un cuerpo.

Y comienza una vida mirando la luna
resurgiendo estrellas que parecian apagadas
iluminando una boveda de luciernadas
cegadas por la maravilla de ese aroma.

Resurgimiento de un aleteo de mariposas
ajenas al destino que se les puede dar
revolotean alrededor mio guiadas hacía
una luz, esa misma que nace al respirar...
Yo

sábado, 1 de mayo de 2010

Son instantes que ya no forman parte
ni del pasado ni de hoy...
Si, tambien recuerdo esa luna
siempre iluminada por el cielo
que alguna vez fué mío.
Yo siempre creyendo que la luz
nos delataría.
Tú siempre convenciendome
que la luz era yo.
Yo