Ayer me preguntaron, qué se sentía no creer en Dios?!, lo primero que me vino a la mente fue decir que no es que no creyera es que blablabla….
Y de pronto, pensar en mi falta de fe en lo religioso, me hizo sentir completamente libre.
Fue como arrancar el ultimo pétalo de la margarita del: “creo”, “no creo” y simplemente disfrutar del tallo vacio donde esa falta de pétalos más que soledad, frustración o miedo, abre las puertas a la incertidumbre, a la sorpresa. No quisiera ponerle títulos a mi creencia o a mi incredulidad, no quiero casarme con ninguna de las dos, aunque la incredulidad te abre muchas puertas que el temor mantiene cerradas, te despierta la capacidad de sorprenderte con el mas mínimo “milagro” que te muestra la vida así llanamente, sin pensar en la gracia divina que esconde esa belleza.
El no amarrarte, te da libertad de sentir sin remordimientos, sin culpas y si es así entonces, disfrutar también de la sensación que se desencadena por hacer lo que te vino en gana. La incredulidad no genera pesar si las creencias de otros te causan duda o gracia. Ni te obliga a caminar por un camino que no te gusta pero que vas a seguir porque es “bueno”. Además, no te pide cuentas por calenturas o pecados ajenos.
Fue como arrancar el ultimo pétalo de la margarita del: “creo”, “no creo” y simplemente disfrutar del tallo vacio donde esa falta de pétalos más que soledad, frustración o miedo, abre las puertas a la incertidumbre, a la sorpresa. No quisiera ponerle títulos a mi creencia o a mi incredulidad, no quiero casarme con ninguna de las dos, aunque la incredulidad te abre muchas puertas que el temor mantiene cerradas, te despierta la capacidad de sorprenderte con el mas mínimo “milagro” que te muestra la vida así llanamente, sin pensar en la gracia divina que esconde esa belleza.
El no amarrarte, te da libertad de sentir sin remordimientos, sin culpas y si es así entonces, disfrutar también de la sensación que se desencadena por hacer lo que te vino en gana. La incredulidad no genera pesar si las creencias de otros te causan duda o gracia. Ni te obliga a caminar por un camino que no te gusta pero que vas a seguir porque es “bueno”. Además, no te pide cuentas por calenturas o pecados ajenos.
Aun no descubro lo bueno de ser religioso, de creer en un dios todopoderoso, pase la mayor parte de mi vida llena de dudas y llena de “sinrespuestas” o regaños por querer saber un poco de “mi creador”. Siguiendo tradiciones que siempre me dieron mucha flojera y me causaban más dudas… quizá ahí resida mi problema con dios, lo impuesto no va conmigo, seguir pasos marcados para aspirar toda mi vida a alcanzar los pasos “santos” de otro que camino convencido de morir y sufrir por unos tipejos que al final ni les importaría, me da una santa flojera!! Prefiero esperar un castigo divino mientras camino y armo mi propio destino. Que otros, esos que creen, paguen por pecados que a mi, ni me van ni me vienen… que carguen con su cruz y sufran la vida para llegar al cielo, que si existiese deberá ser aburridísimo!... yo elijo pensar… elijo, más que pensar, hacer lo que se me venga en gana, sin persignarme después ni sufrir en angustias innecesarias… yo elijo.. vivir!
Yo
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